Enviado por Julya (no verificado) el 25 Julio 2008 - 7:16pm.
De antemano felicitar al administrador de este espacio, ya que nos brinda la oportunidad de expresarnos para dar a conocer las diversas realidades que afrontamos los maestros.
Me parece que es un común denominador en los países de América Latina el maltrato y la subestimación al maestro. Acabo de leer lo que sucede en Argentina, es muy penoso lo que se comenta.
En el caso de Perú, el docente también es maltratado y humillado en diversos aspectos:
Económicamente, debido a los bajos salarios que percibe un docente, los cuales no cubren la canasta familiar, ya que cada día la inflación aleja los alimentos básicos de nuestras mesas, gran parte de los docentes se ven obligados a dedicarse a actividades extras para poder subsistir, limitando su capacitación continua, que indudablemente afecta su desarrollo profesional.
Profesionalmente, en estos últimos meses, públicamente se nos tildó de "ociosos","come echados",aduciendo que somos los maestros quienes nos oponemos a una educación de calidad, estas expresiones denigrantes reflejan el nivel de consideración y respeto al magisterio en general, humillan a los maestros que trabajamos arduamente, con miras a forjar una sociedad más justa y equitativa.
Socialmente, no hay una valorización al rol del maestro, la sociedad piensa que maestro puede ser cualquier persona y que no requiere ni preparación académica.
Toda esta situación se atraviesa desde hace muchos años; por más luchas, paros, huelgas, seguimos en la misma situación y no cambia porque definitivamente somos una sociedad dominada por políticas que responden a intereses extranjeros y al parecer a nuestros gobernantes poco les importa invertir en educación y proponer políticas educativas sólidas congruentes con nuestra realidad.
Pienso que si los docentes actuamos con espíritu crítico, comprometidos y conscientemente con nuestro trabajo, estaremos revalorizando nuestra profesión, y paralelamente haremos que también los demás reconozcan la importancia de ser maestro.
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De antemano felicitar al administrador de este espacio, ya que nos brinda la oportunidad de expresarnos para dar a conocer las diversas realidades que afrontamos los maestros.
Me parece que es un común denominador en los países de América Latina el maltrato y la subestimación al maestro. Acabo de leer lo que sucede en Argentina, es muy penoso lo que se comenta.
En el caso de Perú, el docente también es maltratado y humillado en diversos aspectos:
Económicamente, debido a los bajos salarios que percibe un docente, los cuales no cubren la canasta familiar, ya que cada día la inflación aleja los alimentos básicos de nuestras mesas, gran parte de los docentes se ven obligados a dedicarse a actividades extras para poder subsistir, limitando su capacitación continua, que indudablemente afecta su desarrollo profesional.
Profesionalmente, en estos últimos meses, públicamente se nos tildó de "ociosos","come echados",aduciendo que somos los maestros quienes nos oponemos a una educación de calidad, estas expresiones denigrantes reflejan el nivel de consideración y respeto al magisterio en general, humillan a los maestros que trabajamos arduamente, con miras a forjar una sociedad más justa y equitativa.
Socialmente, no hay una valorización al rol del maestro, la sociedad piensa que maestro puede ser cualquier persona y que no requiere ni preparación académica.
Toda esta situación se atraviesa desde hace muchos años; por más luchas, paros, huelgas, seguimos en la misma situación y no cambia porque definitivamente somos una sociedad dominada por políticas que responden a intereses extranjeros y al parecer a nuestros gobernantes poco les importa invertir en educación y proponer políticas educativas sólidas congruentes con nuestra realidad.
Pienso que si los docentes actuamos con espíritu crítico, comprometidos y conscientemente con nuestro trabajo, estaremos revalorizando nuestra profesión, y paralelamente haremos que también los demás reconozcan la importancia de ser maestro.