You are hereForos / Desarrollo Humano y Económico / El trabajo del hombre y la globolizaciòn.
El trabajo del hombre y la globolizaciòn.
El hombre no sólo debe ser, sino siempre es, el resultado de sus propias acciones.
El valor del hombre en la organización
El hombre no sólo debe ser, sino siempre es, el resultado de sus propias acciones. La persona que él llega a ser es el producto de sus propios compromisos dentro de la gama de opciones que concretamente se le presentan.
El poder de las cosas, de las mercancías, de las máquinas y de los materiales puede ser aprovechado y manipulado por cualquiera que tenga el conocimiento científico o práctico indispensable. El poder de un hombre, sólo puede ser desplegado por si mismo. Aun el tipo de conocimientos que tiene es en gran parte el resultado de su propia elección y siempre el resultado de sus experiencias y de su deliberada reacción a ellas.
Aun el grupo al que decide unirse, y que condiciona tanto la latitud de sus conocimientos y experiencias es el resultado de su decisión de haberse asociado y comprometido con él. Una estructura de salarios que presente a los hombres un margen de opciones limitado por querer medir y apreciar el esfuerzo humano de la misma manera en que se mide y aprecia una máquina o un material, de tal modo que la compensación de una persona sea meramente un costo que debe tratarse de disminuir, no corresponde a la organización de los hombres y del mundo físico.
La organización actual excluye a los empleados como personas de tener un papel en la organización, conservando su retribución en la categoría de costos que deben disminuirse. Esto inhibe efectivamente la motivación que es necesaria para la liberación de las energías del hombre y frena completamente el libre comprometerse que es la única forma por la que una persona racional, completa y dueña de si misma, puede llegar a ser parte de cualquier organización.
tomado de:
Autor: Bernard W. Dempsey. | Fuente: catholic.net
La interpretaciòn desde el mundo actual sobre la acciòn fisica que la persona presta a otra a cambio de una remuneraciòn econòmica, es bastante desolador el panorama; todo esto debido al avance ilimitado de la tecnologìa y en concordancia con la aplastante globalizaciòn en todos los aspectos que rindan frutos econòmicos, culturales, sociales, etc.; que ha traido consigo el mundo moderno y que sin misericordia alguna relega, a un segundo plano el trabajo directo del hombre tonto con la sociedad misma y el contacto fìsico entre màquina-materia prima.
JOHNNEBERTH DIAZ CHAPARRO.
Bogotà, Colombia.

Post new comment