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“LA DIVERSIDAD EN LA INCLUSIÓN: RECONOCIMIENTO INDIVIDUAL”
Por Mario Alberto Reyes Garibay
A lo largo de la historia humana en los distintos espacios y épocas de desarrollo social, han confluido como parte de las distintas políticas, una serie de aseveraciones y conceptualizaciones de la población como seres útiles o capaces para la ejecución de determinadas tareas, de complejidad y especificidad variante, o en su defecto la identificación de estos como poco hábiles y por tanto no propios para el desarrollo de determinadas tareas, generalmente en relación a cuestiones productivas para la satisfacción de bienes y servicios. Cada aseveración con una concepción ideológica arraigada según la idiosincrasia dominante de los contextos y medios, influenciadas por pensadores influyentes, cuyas aportaciones permiten el establecimiento de marcos de referencia, para lo en ocasiones desconocido. Mismas que presentan una tendencia evolutiva que repercute en la forma que se concibe al individuo. La cual difiere de manera significativa en la secuencia temporal de la que hoy somos testigos, que si bien ha trascendido de manera gradual, aún presenta lastres como producto de las anteriores. Siendo el caso de un grupo social específico, el referido a los individuos que presentan necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad, en el cual, se ha visto muy marcada esta transición conceptual, en consecuencia de que han manifestado de manera directa una disparidad entre el grueso de la población, en cuanto rendimiento y desarrollo competencial.
Situación que los ha hecho objeto de observaciones y calificaciones como el segundo grupo poblacional al que me he referido- el concerniente a los poco hábiles- que si bien han encajado desde posturas calificativas unilaterales y subjetivas, este encasillamiento ha sido parcial, pues se juzga desde la comparativa con similares en cuanto a condición humana, más no en cuanto a desarrollo y peculiaridades del mismo, siendo poco objetivas las conclusiones que de esto se desprenden, y en consecuencia limitadas las ya de por si escasas oportunidades de desarrollo. Arraigándose una concepción deficitaria no de sujetos particulares, sino de grupos poblacionales, identificados dentro de la categoría. Mismas que como parte de las mencionadas políticas permiten la “visualización organizada” de los distintos individuos, en correspondencia a los apoyos que en consecuencia se brindan a estos. Ahora cabe preguntarse ¿Realmente esta visualización la podemos considerar como organizada? Considero que de manera administrativa, puede ser que si, pero no para la distribución de los bienes y servicios, ya que estos debiesen estar supeditados a condiciones individuales y no a grupos homogéneos, como se ha planteado a lo largo de los años. Medida que lejos de permitir la toma de decisiones prácticas, ha generado la segregación de unos por influencia de otros, acrecentando las ya permanentes desigualdades. Entonces ¿podemos calificar de incorrectas estas medidas? Creo que no, ya que no se puede ni negar su validez en determinados momentos, ni calificarlas de absurdas, ya que en la vinculación directa que he planteado, es obvio que ha formado parte de un desarrollo evolutivo que ha permitido el establecimiento de bases, para la aplicación de proyectos inclusivos, tal como hoy los estamos gestionando. Considero que lo relevante radica en tomar las premisas que correspondan a los hechos sociales actuales, las cuales permitan la generación de oportunidades para el seguimiento en la tarea de la inclusión, y no seguir en consecuencia con el mantenimiento de ideas y concepciones, que no resultan factibles en estos momentos de evolución vertiginosa. ¿A que me refiero?, al cambio conceptual que se tiene sobre la población, en el tenor de identificar a cada individuo como ser potenciable desde sus particularidades y necesidades específicas. Con lo cual se precisa, de un cambio ideológico fundamental que permita la concepción competencial referida, lo que resulta difícil de emprender y consolidar, ya que no concierne a sujetos aislados, sino a contextos sociales, reto actual de la educación. Vista no como responsabilidad de instituciones especificas, sino como la tarea que involucra a todos aquellos individuos, sujetos a formación integral, a la inclusión en su sentido puro. El cual alude a que todas las personas participen de experiencias significativas y estimulantes de aprendizaje, de acuerdo a sus necesidades y potencialidades, bajo un marco de desarrollo común. Siendo necesario en su sentido urgente, diversas modificaciones estructurales, siendo la principal la modificación del concepto de diversificación, trascendiendo la visión que se tiene de esta práctica como propia de educación especial, por una visión donde se contemple como un quehacer educativo de todos aquellos involucrados en los procesos educativos.
Como parte del desarrollo evolutivo de los individuos, a lo largo de las distintas etapas y circunstancias, se ha observado la tendencia recurrente con respecto de colectivos y sujetos, de establecer categorías de pertenencia, bajo los cuales asocian o involucran objetos y personas, como recurso de conocimiento y control, medida que permite ofrecer desde la homogeneidad apoyos plurales, que sin embargo, ha resultado insuficiente o al menos inadecuada de la planeación y ejecución, ya que contempla características que si bien resultan similares entre unos individuos y otros, estas significan a su vez, el punto por el cual se disocian estos mismos grupos, propiciando disparidades, en lo que según se considera igual. Caso por demás familiar al grupo específico referido, el de los alumnos con necesidades educativas especiales, con o sin discapacidad. Mismo que ha pasado por las medidas clasificatorias en el afán de brindar recursos según subgrupos, según juicios de determinados profesionales, que resultan pertinentes en cuanto al carácter administrativo de la educación, más no en el plan funcional de la formación integral. Todo ello en el tenor de esta constante necesidad de reagrupación, presente según el mismo transcurrir de las sociedades actuales, en las cuales se considera oportuno y adecuado, establecer marcos de acción en base a criterios de categorización subjetiva de determinados individuos, los cuales han considerado como optimas las medidas, sin embargo, ¿realmente lo han sido? Considero que si, de acuerdo a momentos específicos de transición evolutiva, ya de esta forma organizativa, ha resultado el conocimiento que sobre individuos poseemos, no en el sentido de colectivos, sino de individualidades, referente que permite pugnar por las modificaciones en cuanto al reconocimiento de tales particularidades, como consecuencia de que sabemos cuáles son, a que se refieren y cuál es la trascendencia de su toma en cuenta, en el sentido de su atenuación o potenciación. Entonces en consecuencia ¿Cuál ha sido el punto de quiebre en esta constante reestructuración ideológica sobre el individuo y sus potencialidades? Creo que de manera puntual, lo ha sido el estancamiento en las ideas que suponemos desde nuestra opinión particular, como las más adecuadas, aún y cuando la misma dinámica nos demanda, si bien su no eliminación si su reconsideración y reformulación. Aportando al arraigamiento de modelos de atención que no corresponden en consecuencia con los avances, que en el área de desarrollo humano se den, específicamente en el plano educativo, el cual nos ocupa en este momento, Para lo cual pretendo comenzar con el análisis conceptual de ciertos términos ocupados de manera familiar y que sin embargo no se han interiorizad en su sentido actitudinal, que es la concreción de aquello que sabemos y aplicamos, ya que si bien estamos expuesto a información en masa, esto no significa que la estemos captando en su sentido racional.
Cuando nos referimos a las características cualitativas del individuo, no es raro escuchar una sobreexposición del término “diferencia”, en el sentido que alude a que todo individuo posee características que le hacen único e irrepetible, mismas que pueden no ser compartidas con sus similares, ya sea por condición en cuanto al desarrollo de aprendizajes o situaciones de desarrollo, sin embargo, ¿se ha comprendido, lo que el termino realmente concibe en su sentido específico? Considero que no, ya que esta recurrencia, contempla más cuestiones de uso, que de referencia efectiva, ya que no se atiende de manera clara a su sentido práctico, donde si bien se está en lo cierto, cuando se menciona que refiere esta condición del individuo de ser único con sus propias potencialidades y necesidades, se queda corta esta cuestión explicativa, ya que no se va más allá, en cuanto a las repercusiones que esto tiene para las políticas públicas en materia educativa. Ante lo cual tenemos de cualquier manera terreno ganado, en consecuencia del conocimiento que poseemos de la diferencia no como desigualdad, sino como singularidad. Ahora cabe preguntarnos, si la diferencia nos habla de características individuales que hacen único a un sujeto de otro, ¿entonces a que nos remite la Diversidad? Precisamente a la vinculación reciproca de términos y condiciones, es decir, que mientras que uno nos remite a singularidades en el plano individual, la diversidad nos habla de las mismas pero dentro de un grupo donde confluyen distintas personas, para lo cual se hace necesaria, la modificación de la dinámica de interacción, a fin de que todos aquellos participante de las experiencias, tengan posibilidades de enriquecimiento. Cuestión que lejos de resultar fácil, resulta todo un reto, precisamente en el sentido de la implicación que la interiorización terminológica significa, en cuanto a las reestructuraciones y modificaciones que del movimiento referido devienen, las cuales no involucran a sujetos individuales únicamente, sino a aquellos que precisamente pugnen por este reconocimiento, es decir, a todos los participantes de las dinámicas específicas. Conviene ahora reparar un poco en este tenor, en cuanto a los requerimientos que las suposiciones propuestas precisan. Siendo según mi parecer el primero de ellos, el referente a los cambios ideológicos. ¿A que me refiero? A reformulación de los propios esquemas mentales en torno a los individuos y su papel dentro de la sociedad, así mismo en cuanto a la posibilidad de desarrollo competente que los mismos presentan en diferente grado y condición en cuanto a sus similares. Lo que implica de entrada, la visualización de sí mismo como diferente y como objeto de una reorientación, en el afán de interrelacionarse con demás individuos que comparten esta característica inherente, con los cuales se crea un grupo afín o común, según determinados objetivos o metas compartidas, para lo cual podrán ponerse en conflicto propias concepciones o creencias. Reconocimiento que lejos de suponer, una categorización en cuanto a la necesidad imperante, que sin embargo no se desestima, supone un recurso para el desarrollo y aplicación de estrategias que permitan a cada uno desde el colectivo apropiarse de los elementos necesarios según sus propias particularidades. Obteniendo la vinculación a la que hago alusión en el apartado, entre diferencia y diversidad. Obviando la recurrencia como he venido haciendo alusión al etiquetaje que lejos de suponer una estrategia de acceso a las oportunidades, pudiese significar la limitación de las mismas, en relación a las ideas preconcebidas que sobre los distintos grupos se formulan, relacionadas o no de manera efectiva con los mismos.
Como consecuencia de este cambio conceptual y actitudinal, nos remitimos a otro término ponderado últimamente, el referido a las necesidades educativas especiales, familiar sobre todo a aquellos involucrados en la educación especial, relacionado a un grupo poblacional, cuya característica primordial, es la de presentar una necesidad de apoyos específicos extras a los ofrecidos en los medios educativos regulares; visión y concepción que se desprende de las concepciones e ideologías a las cuales ya me he remitido. Término que según la propuesta de la diferencia y la diversidad, nos invita a un análisis del mismo, para lo cual es conveniente reflexionar en torno a ¿Quiénes consideramos son los sujetos que presentan necesidades educativas especiales? Considero que esta respuesta no la tenemos de manera definida, ya que si nos remitimos a su sentido conceptual, caemos en el terreno de la subjetividad, ya que en el sentido de cuales consideremos las necesidades que un alumno presenta, y en qué sentido son satisfechas por los medios regulares, estarán los alumnos que incluyamos en esta categoría, cayendo en suposiciones o decisiones que no necesariamente resulten objetivas. Ante lo cual, ¿la reformulación conceptual deberá incluir a las necesidades educativas especiales? Creo de manera fehaciente que la respuesta es afirmativa, ya que si partimos de la premisa, de que todos los individuos poseemos características particulares que nos otorgan un carácter distintivo entre sujetos de la misma especie, tanto en el plano individual como el colectivo, será necesario hacer subgrupos dentro de lo que se considera diverso ¿Cuál es la funcionalidad? Ya que al hablar de necesidades educativas especiales, aludimos precisamente a sujetos diversos, para los cuales no han resultado suficientes los apoyos ofrecidos; en consecuencia si cada uno en el tenor de la diferencia y la diversidad precisamos de cuestiones heterogéneas en su sentido y naturaleza, no cabra reflexionar en torno si nuestras necesidades han sido satisfechas, y en dado caso que la respuesta resultase negativa en alusión a una satisfacción no plena, como considero. ¿Todos somos parte del grupo de individuos con necesidades educativas especiales? Estoy seguro que si, por lo cual considero conveniente que la visualización o el sentido que le hemos y seguimos dando al termino se modifique en cuanto a que no es privativo de un sector, sino que nos remite a una realidad general, donde se conciba como diverso y diferente a todo aquel sujeto que confluye en las diversas instituciones educativas. Concepción que en consecuente significara, la formulación, desarrollo y aplicación de estrategias de intervención educativa que estén orientadas oportunamente a la satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje, desde lo individual hacia lo colectivo, es decir, que pugnemos por un cambio ideológico en torno a la diversidad y diferencia como características inherentes individuos, términos que permiten dar continuidad y seguimiento en la ardua tarea de la inclusión educativa, meta y reto de la educación en la actualidad, la que permite la adhesión de diversos sujetos en proyectos comunes, donde son compartidas metas, proyectos y concepciones, que sin embargo no aluden a similitudes directas, sino mas bien a oportunidades de aprendizaje que desde lo global permitan en la medida de lo posible, impactar en las singularidades y particularidades. Permitiendo la relación binomial entre la diversidad como condición y posibilidad, y la inclusión como meta, que significa la atención concreta de estos ideales en la práctica educativa, donde se contempla por un lado la formación integral y por otra la capacidad para seguir aprendiendo.
Considero fundamental, que todas aquellas políticas educativas tendientes al reconocimiento de la diversidad como característica inherente al individuo, presten atención de manera específica, a las relaciones que se establecen en los diversos niveles educativos y centros escolares, ya que esto es una muestra particular en torno a cómo se conciben sujetos entre si, en diversas etapas de su desarrollo, en las cuales se es posible incidir en medida variable, e inclusive llevar a cabo un discernimiento de condiciones imperantes, ya sea que se consideren optimas o en su caso limitantes.
Así mismo, pugnar en consecuencia a la salida de documentos de actualización profesional, normatividad especifica que desde el campo organizacional, permita la consecución de metas y el seguimiento de los diversos proyectos inclusivos que se gesten desde los diversos espacios educativos. Beneficios que impacten no solo a la población que concurre a los espacios de educación especial, a quien por tradición se le considera como vulnerables, sino que trascienda a los diversos niveles de la educación en general.
De igual manera, que se propugne por la trascendencia de la noción que sobre los sujetos diversos se tienen, más que en su sentido conceptual, en su aplicación práctica a los diversos medios de desarrollo, no solo el educativo.
Considerando pues que la verdadera llave del éxito, según mi opinión, radica en los cambios ideológicos de la población y en la reorientación actitudinal que sobre el tema se tiene, modificando la pasividad y omisión, por la participación activa, e involucramiento en este proceso evolutivo, que en la línea de sucesión está ya por suceder, refiriéndome este como el logro de metas, donde se pretende que toda la población confluya en medios inclusivos.

Hace poco trabajamos este tema en Sevilla en el CEIP El Manantial con varios centros participantes.
III Encuentro Escolar’09 “Unidos en la Integración”
La Asociación Cultural Carriles, trabaja para alcanzar las mejores condiciones de integración de las personas con discapacidad. En esta ocasión queremos colaborar a mejorar la situación actual de este colectivo en Sevilla, Sierra de Cádiz ó Jerez de la Fra.
El III Encuentro Escolar’09 tematizado “Unidos en la Integración” representa a las personas de estas comarcas con cualquier tipo de discapacidad unidas en la integración. El objetivo, es acercar a la sociedad la realidad de este colectivo, fomentando su conocimiento, trasladando una imagen ajustada, que evite estereotipos y prejuicios, y estimular así la toma de conciencia y la percepción social respecto de las personas con discapacidad.
El encuentro se llevará a cabo los días 14, 21 y 28 de marzo, en distintos centros escolares de la provincia de Cádiz y Sevilla, aun por determinar.
Acogerá a todos los alumnos/as de nuestras actividades extraescolares, aula matinal, plan de acompañamiento u otras culturas, de los centros en los que Carriles está presente, reuniéndose todos en un mismo centro, para que puedan participar en diferentes talleres, circuito de obstáculos, actuaciones, cuentacuentos y exhibiciones deportivas, contribuyendo a avanzar en el reconocimiento de los derechos de estas personas, elevando su grado de integración y normalización en la sociedad.
Talleres y actividades propuestas:
• MATERIAL TIFLOTÉCNICO PARA PERSONAS CIEGAS
En este taller podremos conocer cómo son las tecnologías que permiten a las personas ciegas realizar una vida normalizada.
• LENGUAJE DE SIGNOS
Aprender a dar los buenos días o saludar en el lenguaje de signos que utilizan los sordos nos permitirá acercarnos de forma práctica a su mundo.
• CUENTACUENTOS
Cuentos con pictogramas pensados para niños con autismo.
Cuentos que sensibilizan sobre la integración de personas con discapacidad.
• DANZATERAPIA
Exhibición realizada por personas con discapacidad.
• TEATRO
Obra representada por personas con enfermedad mental.
• CIRCUITO CON BARRERAS
Circuito donde todos podremos experimentar los problemas de movilidad con los que se encuentran las personas ciegas y con discapacidad física en su vida diaria.
• BOCCIA
Exhibición deportiva en la que podremos medir nuestra habilidad con personas que tienen parálisis cerebral.
• FÚTBOL SALA PARA CIEGOS
Prueba a meter gol con los ojos vendados.
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